• Lun. Oct 26th, 2020

Una historia de infidelidad mexicana en Rusia

Primero botan a unos colombianos por estar tomando en uno de los estadios del Mundial, luego otros colombianos crean un escándalo al grabar a unas extranjeras e insultarlas. Ahora, una historia de infidelidad mexicana donde se llegará al extremo para que no se descubra. Los latinoamericanos sí que somos unas joyitas cierto? Ah y no olvidarse de que le robaron a Maluma cientos de miles de dólares. La suerte definitivamente está con nosotros.

Francisco Javier Mata Sánchez y su hermano Nicolás viajaron a Rusia para el Mundial 2018 y como es de esperar, no se quedaron únicamente para ver el partido de fútbol, sino también para hacer turismo y conocer el talento nacional. Entonces, sin sorpresa alguna, uno de ellos desaparece con una rusa, Alita Gamzatova, mientras el otro se queda botado esperando que aparezca.

Según Nicolás, los hermanos debían encontrarse para ver el partido de la selección de México en el estadio Olímpico Luzhnikí, pero no apareció. Entonces, llamó varias veces al teléfono de su hermano y no contestaba, hasta que respondió Alita y le dijo que todo estaba bien. Sin embargo, Nicolás logró escuchar los “lamentos” de Francisco durante la llamada, por lo que pensó que se trataba de un secuestro. Aunque lo más probable es que haya estado “touristeando” con la rusa.

Entonces, Nicolás se contacta con la embajada mexicana preocupado porque su hermano había sido presuntamente secuestrado. Entonces (aquí es donde se pone interesante), la esposa de Francisco se pone en contacto con noticieros y redes sociales, y se comenzó una investigación luego de 72 horas de estar desaparecido.

Las autoridades encontraron a Francisco sano y salvo en el apartamento de Alita, quien al darse cuenta de lo sucedido, exigió disculpas públicas por parte de los dos hermanos. “Me gustaría que Nicolás me ofrezca una disculpa oficial. Él me deshonró injustamente en dos países.”

Alita dio a conocer su lado de la historia y dijo: “Nos conocimos en un bar, mientras veíamos un partido de Perú contra Dinamarca. Nicolás nos ofreció ir a otro lugar, pero nos negamos. Él se llevó todo el efectivo y la tarjeta de crédito de Francisco, así que ambos nos fuimos a mi casa. Francisco se quedó conmigo en el departamento. Desde entonces, hablamos con su hermano por teléfono.”

Cuando Nicolás la llamó, él dijo que llamaría a la policía, pero ella no entendía por qué: “Sí, le pregunté por qué, si el propio Francisco no quería ir a ninguna parte. Le dije que no se preocupara, y que enviaría a su hermano a casa en un taxi. Los medios dijeron que apagué o bloqueé el teléfono. Aunque fue al revés: su hermano me bloqueó cuando quería llamar y decir que Francisco había olvidado su identificación de Fanático. Quizás Nicolás se comportó de esa manera porque Francisco está casado.” Y al preguntarle si sabía que Francisco era casado, ella comentó “Dijo que tenía una esposa, pero que solo seguían juntos por su hijo.” Un clásico.

Claramente alguien tendrá que ver cómo se las ingenia al regresar a su país. Le sugiero que no regrese, se cambie de nombre y abra un pequeño local donde venda vodka.

Una pregunta de reflexión: ¿A qué extremo llegarías para cubrir a tu amigo cuando está haciendo pendejadas?

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