• Vie. Oct 30th, 2020

5G, ¿es momento de estrellarse las cabezas unos con otros?

A propósito de la pandemia, quizá en estos días te llegó al chat familiar esa noticia compartida por tu tía que decía que las redes 5G eran las causantes del COVID-19 y que sus ondas electromagnéticas nos iban a matar a todos.  

Pero, ¿en verdad afecta a la salud?, ¿es momento de caer en pánico porque sus ondas nos van a rostizar el cerebro? En esta nota trataremos de despejar esas dudas.

Partamos de algo, la idea de que las redes de telecomunicaciones afectan a la salud no es nueva. Basta con googlear las palabras “antenas celulares” para que aparezca alguna noticia relacionada a que en algún lugar del mundo se opusieron a la instalación de una antena alegando daños a la salud.

Este alegato recayó en su momento sobre la tecnología 2G, que nos trajo los mensajes y llamadas; la 3G, que trajo el internet móvil; con el 4G, cuyo desarrollo nos permite navegar a altas velocidades; y ahora le pasa al 5G, que abrirá un mundo de posibilidades como el denominado “internet de las cosas”.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud, efectuó una publicación en el 2006 denominada: Los campos electromagnéticos y la salud pública. En el estudio, se concluía que no hay ninguna prueba científica de que las señales de radiofrecuencias y de las redes inalámbricas tengan efectos adversos en la salud.

Más recientemente, en febrero de 2020, este mismo organismo publicó un especial de preguntas y respuestas sobre 5G, en el que indica que “hasta la fecha, y después de mucha investigación realizada, ningún efecto adverso para la salud se ha relacionado causalmente con la exposición a tecnologías inalámbricas.”

Sobre el argumento de muchos conspiranóicos de que estas señales estarían distribuyendo el coronavirus por el mundo, la verdad es que difícilmente podrían hacerlo, ya que es una tecnología que aún se está probando en pocos lugares en el mundo. En Ecuador, por ejemplo, una de las primeras pruebas las hizo el Ministerio de Telecomunicaciones en julio de 2019, durante la presentación de su política de espectro.

Queda mucho tiempo para que esta tecnología sea implementada masivamente y muchos estudios se efectuarán hasta entonces, mientras tanto todo parece indicar que las redes 5G no afectan la salud de las personas. Así que mejor dile a tu tía que guarde la calma, cumpla con las medidas de distanciamiento, y que si desea saber más de tecnología visite siempre nuestra web.

Por Wladimir Tocaín

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