• Sáb. Oct 24th, 2020

Estampas del Ángel Eléctrico: 6 años sin Gustavo Cerati

Bebe té, 17h00, el perro de fuego esotérico y fuerte. Es un irlandés-italiano nacido de la gran Buenos Aires. Las tazas sobre el mantel. Conserva sus gafas oscuras ocultando la melancolía: “No hay nada mejor que casa” susurra. Ve a Federico, Salón Marabú, el escenario es un lugar sagrado. Un sorbo de distracción romántico-dramático. El temblor. Genio.

Guayaquil, 1986. Estudios Telecentro:

  • No nos gustan muchos los músicos, o los grupos, que aconsejan a la juventud. Tenés que hacer tal cosa o tal otra. Es ridículo. Primero tendríamos que arreglar nuestras propias vidas. Lo que sí la temática gira en torno a cosas que nos pasan, y eso puede ser una temática irónica, crítica, de amor…de odio: de cualquier cosa. (…) No importa. Lo importante para mí es producir efecto: lo que sea.

VIDA, en vivo desde La Plata, 1995.

El Hombre Alado partió de la Ciudad de la Furia. Los Hermanos Moura y Soda se unen para honrarlo, breve y honestamente. “Un poquito vulgar, qué se va a hacer”. Imágenes paganas, amor descartable. 

Tráeme la noche, Estudio Hot Tin Roof, 1998.

Andy Summers poco o nada había escuchado de su voz, le parecía muy nuevo; de Soda Stereo algo conocía debido a sus visitas a la Argentina. Quizás recuerde el New York de la avenida Álvarez Thomas, cuando realizó su debut argentino el 14 de diciembre de 1980 como parte de los comandos sin ley del amor, Outlandos d´amour. Le tomó 18 años a uno de sus admiradores poder conocerlo en persona y grabar una canción con él. Toca el bajo y pone su voz para su favorita del Reggae de Blancos: eligió ser fusilado. Medio una vuelta vampírica. “Hagámoslo”.

Quito, 2002. Coliseo General Rumiñahui.

Alteración del orden público. Está heavy la cosa. Todos en cana al parecer. Agarra una guitarra y se sienta al lado de la silla de Charly. Saben que es de rockstar atentar contra el orden. Se relajan mientras bromean con su situación: “Quién lo hubiera pensado: hoy éramos leyendas del rock y…presos, detenidos en Quito.” Improvisan. No hay de otra cuando estás encerrado. Gonzalo Aloras logra captar ese momento. 

Sueño Stereo 

A las 13h48 del día 4 de septiembre de 2014, se confirmaba el temor: Gustavo Cerati moría por un paro respiratorio después de 52 meses cuando, en un show en Venezuela el 15 de mayo de 2010, un accidente cerebro vascular lo sorprendió y fulminó. El camaleón luminoso, en un Plan V, eligió otra forma del deseo, el lugar donde revientan las estrellas; allá fue, en su última bocanada. Uno es así: dos distancias…te veremos volver mientras bebes té para tres. 

Por Sebastián Vera

En mis redes: @sebis_vera

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