• Dom. Nov 29th, 2020

En el principio fue la violencia: Primal de Genndy Tartakovsky

PorSebastián Vera

Oct 26, 2020

Primal de Genndy Tartakovsky (Las Chicas Súperpoderosas, El Laboratorio de Dexter) podría considerarse como la suma animada de una épica entre Quentin Tarantino, Andrei Tarkovsky y Akira Kurosawa, en donde la violencia, el silencio y el uso narrativo visual del mismo conviven, recordando que la palabra, en ocasiones, sobra para reconocer los signos primordiales con los cuales hemos desarrollado nuestra historia en el transcurso de miles de años: acción como base significativa de la existencia.

En el campo de la animación -en muchas ocasiones relegada a entretenimiento exclusivamente infantil- son varios los ejemplos de madurez y storytelling innovadores: Samurai Jack (también obra de Tartakovsky), Ninja Scroll de Yoshiaki Kawajiri, The King of Pigs de Yeon Sang-ho, Vals con Bashir de Ari Folman o El Huevo del Ángel de Mamoru Oshii (sin su Ghost In The Shell, probablemente jamás habríamos tenido la saga de Matrix de las Hermanas Wachowski), pero en esta ocasión, la admiración es para la nueva serie animada de Tartakovsky emitida en HBO, con una temporada de 10 capítulos.

Existe una poética brutal en esta serie donde los protagonistas, Spear (Lanza) un hombre neandertal y Fang (Colmillo) una tiranosaurio, unidos por la tragedia de la pérdida de sus familias, deben enfrentar el amanecer de la evolución entre cultos míticos, criaturas de leyenda, y un planeta donde prima la voluntad de la fuerza. Sobrevivencia es el empuje de la energía cruda de la vida, con la cual nuestros protagonistas batallan en cada capítulo de la serie. El escenario de un planeta primitivo es ideal para el desarrollo de una historia exenta de palabras, además de ser otro personaje más.

Su manejo de las emociones que fluctúan entre la ira, el cariño, el trauma, la tristeza, la melancolía, sumerge al espectador en una historia letalmente hermosa gracias a la alta calidad del arte de la serie y su bello soundtrack, que no opaca la acción visual sino que acentúa los matices de lo salvaje, la solidaridad y la memoria como elementos clave para comprender la travesía de nuestros protagonistas. Si usted es fanático de Los Picapiedras, la saga de La Tierra Antes del Tiempo o El Cavernícola de 1981, esta serie no es para usted. Sí, Primal es una obra maestra de la animación: narración visual potente y magistral.

Por Sebastián Vera

En mis redes: @sebis_vera

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *