• Sáb. Nov 28th, 2020

Así se contagian de COVID-19 los pendejos…

PorJenniffer Rodríguez

Oct 29, 2020

Mi amigo José (33) trabaja como profesor de francés de Fernando (9 años), en una urbanización de Guayaquil.

Hace unas semanas conversábamos por teléfono:

José: “Uy, sabes que estoy asustado”.

Jenn: “¿Por qué?”.

José: “Me acaban de decir que al papá de Fernando se lo llevaron bien mal al hospital, que tiene COVID dicen”.

Jenn: “¿Qué? Dios mío, pero cómo sabes que es COVID, ¿ya se hizo la prueba?”.

José: “Que se ha hecho el hisopado y le salió positivo, así me contó el chofer del señor”.

Jenn: “No jodas José, tienes que hacerte la prueba lo más pronto posible, si el señor se contagió es posible que Fernando también esté contagiado. De hecho, el virus está en la casa. No puedes volver más. ¿No te ha dicho nada la señora de la casa?”.

José: “Para nada, si no es por el chofer, ni me entero, de hecho, él me dijo que me quede frío porque le daba miedo que si alguien más se enteraba lo pudieran botar del trabajo”.

Jenn: “A ver, entiendo que por ser de noche, el corre corre al hospital y todo lo que conlleva, aún no te dijeran nada, pero chuta loco, por lo menos mañana tienen que llamarte a decirte que alguien contagiado estuvo en la casa, que no vayas, que te hagas la prueba por tu seguridad y la de tu familia, tú vives con tu papá de 79 años, tu mamá de 67, tus sobrinas, tu hermana, puedes contagiar a cualquiera si es que contrajiste el virus”.

José: “Y ahora, ¿qué hago?”.

Jenn: “Pues la prueba…”.

José: “Pero es que no tengo plata ahorita. Mejor voy a esperar que me paguen la otra semana para hacerme el examen”.

Jenn: “Chaaa madre, José, no puedes volver a esa casa, ¿entiendes la gravedad del asunto?”.

José: “Pero es que no me han dicho nada pues, y a parte no tengo síntomas”.

Jenn: “José de mierda, ¿no sabes nada de los pacientes asintomáticos?”

José: “Yaaaa, no seas intensa, además no me voy a arriesgar a perder el trabajo, tengo deudas que pagar y te dije que cuando me paguen voy a hacerme la prueba”.

Jenn: “Aunque sea enciérrate en tu cuarto estos días para que, por lo menos, no contagies a tu familia, hasta que tengas la seguridad de que sales negativo”.

José: “Ay nooooo, no me gustan los encierros, me deprimo”.

Jenn: “¡Qué bestia loco! Eres egoísta e irresponsable. Por favor, te insisto, no tengas contacto con Fernando ni su familia”.

José: “Como a mí no me han dicho nada, igual voy a trabajar”.

Jenn: “Me parece súper mal. Por lo menos no te le pegues tanto al niño, puede estar contagiado y tú puedes provocar más contagios”.

José: “¿Qué eres loca? ¿Quieres que Fernandito se dé cuenta que sé lo de su papá y que me haga botar por eso?”.

Jenn: “José, eres una huevada”.

Fin de la llamada…

Si así reacciona una sola persona al verse ante la posibilidad de estar posiblemente contagiado, ¿cuántos más harán lo mismo’? Es sorprendente ver la apatía que demuestran algunos ante la situación que estamos viviendo, tal vez, esperan verse tumbados en una cama para saltar a realizarse una prueba o tomar los cuidados necesarios, pero suele ser tarde.

¿Qué pasó con José? Lo conozco desde hace muchos años, me asustó la posibilidad de que esté contagiado, así que entre amigos hicimos una ‘vaca’ para que se haga la prueba, salió negativo. Pero el muy pendejo sigue yendo a trabajar a la casa en donde, hasta el día de hoy, no le notifican formalmente que de esa familia salió un infectado, que se encuentra hospitalizado y que debe tomar las precauciones necesarias. Esta semana supe que el papá y la sobrina de mi amigo estaban con fiebre, dolores de cabeza y que él también comenzó a tener malestares. José ya no quiere contestar mis llamadas.

Así es como se contagian, y este solo es uno entre miles de casos, en medio de tantas circunstancias. A lo largo de todo este caos que se generó en marzo, en nuestro país, he escuchado de todo: Que la culpa es de los chinos, que la culpa la tiene el Gobierno, la culpa es que seamos un país pobre, la culpa es de Correa (¿?), que la culpa es de Dios por habernos mandado el COVID, pero ¿quién dice la culpa es mía porque no me supe cuidar?

Jenniffer Rodríguez

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *