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Rumbo a los Oscars 2021: The Father

PorChristian Rumipulla

Abr 23, 2021

Alcanzamos al final de este recorrido de los Oscars 2021 con una gran cinta, The Father que me llegó y me llevó a una mirada de la vida un poco más reflexiva, y sembró esa duda existencial. Por otra parte, he recorrido 8 cintas geniales, magníficas y grandiosas, que han sido nominadas a mejor película, una mejor que la otra. Cada una ha aportado su granito de arena y ha llenado ese hueco de los cines que dejó la pandemia. No queda más que decir gracias, por ser una compañía en este encierro y sobre todo a ustedes por leer estás reseñas/críticas de cada una de ellas.  

Siempre me he preguntado ¿cuál es el mayor temor de las personas? Muchos pensaremos en: la muerte, perder a un ser querido y entre las respuestas están el miedo a la vejez. Esta película, nos muestra esa contestación a la que tenemos miedo que es la vejez y a la vez sufrir demencia. The Father es una de las cintas mejor desarrolladas que se puede ver en el cine.

El padre (The Father) es un drama dirigido por Florian Zeller, quien adapta su obra teatral homónima escrita junto a Christopher Hampton. Protagonizado por el gran Anthony Hopkins y Oliva Colman, quienes nos retratan un poderoso relato sobre cómo afectan las enfermedades mentales como: el Alzheimer y la demencia senil a la persona y también a sus allegados. La historia nos muestra como un hombre de avanzada edad empieza a perder la memoria. Mientras tanto su hija lucha por intentar convencer que contrate una asistente o cuidadora que le ayude en las tareas diarias de la casa. 

Uno de los poemas que he leído mucho en la universidad es el Paraíso Perdido de John Milton, quien mencionaba que el camino del infierno a la luz es un camino largo y difícil. No obstante, después de esa experiencia que es devastadora, también es una aventura enriquecedora. La cinta no es un filme de acción, todo lo contrario, es un drama que escarba en la repetición como recurso para introducir al espectador en la mente de Anthony. A la vez es una película dramática, compleja y dura. Por otra parte, tenemos un retrato de la vejez y de la enfermedad que tiene mucho tacto y una sensibilidad nunca vista en una pantalla.

Lo más interesante de la película es el acercamiento que tenemos los espectadores con la demencia senil y el Alzheimer, que se puede ver desde el punto de vista del enfermo. Es decir, asistimos a la primera pérdida del control de la realidad de esa mente fracturada por una enfermedad que avanza a un paso continuo e imperdonable. Por otra parte, Anthony quien pese a creerse una persona cuerda, se da cuenta continuamente de que algo está raro en su entorno y que no vive en este mundo. Pese a ser una película de una hora y treinta de duración, logran evitar una sensación de pesadez que puede surgir en una cinta cualquiera.

Por otro lado, Florian nunca saca su cámara del interior de la cabeza del personaje, que quiero decir con esto, que sitúa la mirada del espectador en el mismo lugar que la de Anthony Hopkings. Ya que ambos lados (espectadores y actor) padecen las mismas dudas, sorpresas, certezas y los estados de ánimos producidos por el personaje. Estamos dentro de Anthony Hopkings, lo conocemos, lo sentimos, sabemos sus problemas familiares, vemos a su hija, intuimos a su otra hija, confundimos a sus cuidadoras y sus yernos. Lo que podríamos decir es que estamos en un juego kafkiano, es decir que estamos en situaciones absurdas, dramáticas e incomprensibles.

En cuanto a la puesta en escena es sencilla, teatral, Zeller construye con un espacio “líquido”, que está producido por la confusión del personaje y por la interpretación de Hopkins, quien con gestos y diálogos esculpe o realiza el desconcierto en el que vive. Frente a él y a través de la mirada de Anthony, tenemos a el entendimiento, lo que queda de cordura, su hija interpretada grandiosamente por Olivia Colman. Así mismo, la cinta se desarrolla en un espacio central que es la casa en donde vive Anthony. 

La edición y el montaje es otra de las cosas que se utilizan como vehículo de confusión dentro de la película. Al mismo tiempo que te desorienta, también dota de sentido la historia. Es decir, no entiendes en dónde estás parado, pero eso es lo que te hace comprender al personaje. Por otra parte, la cinta poco a poco va desarrollando su trama y eleva lentamente la tensión para terminar con una explosión emotiva, por parte de su intérprete y de su audiencia, que se ha sumergido con él en esta experiencia.

En cuanto a los personajes, Olivia Colman ayuda a que la película se desarrolle de una manera genial y magistral, hace que sintamos con las mismas dudas que ella tiene. Por otro lado, Anthony Hopkins nos regala una de sus mejores actuaciones en los últimos años. En mi criterio personal, creo que Hopkins cada vez se pone un reto de poder hacer su personaje mejor que el anterior. Por otra parte, los personajes secundarios también complementan la película y hacen que se arme una obra genial.

¿Vale la pena ver? Sí, realmente la película tocará fibras internas a muchos espectadores. No en vano, ha sido bien calificada y ha recibido grandes premios. A la vez la película trata de ese viaje al olvido de una manera reconocible, esto se ve a través de pequeños gestos extraídos del personaje y de la propia experiencia del autor (su abuela sufrió una enfermedad mental). La película está llena de humanidad que te dejará con una profunda tristeza y llorarás al final de la cinta.

¿Puede ganar el Oscar? Me sorprendería si no lo hace. Es una película que nos muestra que la identidad a través de los años puede convertirse en borrosa y distorsionada. Mi madre decía que la vida duele, pero yo agrego que la película también. Por otra parte, hay un mensaje sobre la necesidad de aprovechar el momento y no renunciar a las oportunidades que nos surjan para disfrutarlas. De ahí ese giro inesperado en el destino del personaje de la hija en un desenlace que coloca todas las piezas desordenadas del puzle sobre la mesa.

Antes de terminar esta reseña es obligatorio señalar que el gran final que pone broche de oro a la cinta es: duro, simbólico y realista, que nos deja esa sensación de un vacío y sosiego que te hará pensar. En resumen, El padre es una cinta como hacía mucho tiempo que no veía una y que, recomiendo a cualquier persona sin distinciones, ya que la vejez es algo que no entiende de gustos, razas ni procedencias, y que tarde o temprano nos golpeará a todos.

Nominaciones:

  • Mejor Película
  • Mejor Actor – Anthony Hopkins.
  • Mejor Actriz de reparto – Olivia Colman
  • Mejor Guion Adaptado (de la obra teatral “Le Père”).
  • Mejor Edición
  • Mejor Diseño de Producción

¿Dónde ver?

Paramount +

Tráiler:

Me despido, Pol

Mis redes:

Instagram: @christian_rumipulla

Twitter: @crissrumi

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